Leer el territorio

Dos ríos nacen de la cordillera, entre araucarias, coihues, robles, raulí, tepas, laureles y pellines, van serpenteando entre rocas y saltos.

Uno es el Malleco, el tío agua, y el otro, el Renaico,  agua de la magia.

Ambos ríos, al unirse a otras venas de agua,  fluyen tempestuosamente hacia el mar.

El Malleco en Angol se une al Huequén, el río mensajero, que viene con la medicina que le entrega el río Requén confluyendo con el cristalino frescor de la cordillera de la costa, gracias al río Picoiquen, como asimismo  con la energía de las tierras bajas por el río Rehue.

Mientras el Renaico, altivo, superando el Fuerte de la Esperanza  y el pueblo de Mininco, trae  riachuelos  va con valor a unirse al lacerado Malleco.

Se unen para descansar sus vértigos en Nacimiento, y reunirse al señor de las aguas, el temperamental Biobío, que atento escucha sus relatos, mientras los lleva al mar.

El Malleco dice que lo han herido con Fuertes, Torres y Cañones.

Ha sido Frontera, ha visto sucumbir y levantarse una y otra vez a la gente.

El árbol del cambio fue arrancado, antes que maduraran sus frutos en 1973.

Lloró el río Renaico cuando en su lecho arrojaron los cuerpos.

Fue testigo como enterraron los sueños juveniles en la fosa del Fundo Carmen y Maitenes.

Ahora los ríos de la memoria son un raudal que nutre el espíritu de los pueblos.

Y al igual que las piedras que arrastran los ríos en sus profundidades, los testimonios que presentamos, son las inscripciones en el tiempo que serán la arena del recuerdo, en los márgenes de la historia de la tierra de Malleco.

ARL1 - Foto Portada Libro

 

 

Fuerte de Collipulli

El Fuerte Collipulli fue emplazado a fines del año 1867, esta posición es muy  importante ya que se encuentra en el camino que conduce a las comunidades mapuche wenteche. Y  más tarde será el punto de reunión para operar sobre esta parte de la Araucanía.

En este Fuerte se construyen partes importantes de los demás  cuarteles, como los de Chiguaihue; la tropa cuenta con cómodos galpones para invernar en ellos.

Entre Mariluán y Collipulli existen unas lomas más elevadas que impiden dar vista del uno al otro fuerte, no obstante haberse construido una torrecilla sobre el tejado del cuartel del último fuerte.

A consecuencia de la fuerte pendiente de los barrancos y lomas que encierran la caja del río entre estos dos puntos, los pasos del río no son lo bastante expeditos.

El cuartel de Collipulli,  situado al Este de la plaza del pueblo, consiste en un edificio de la misma forma que el de Chiguaihue y su construcción es del mismo material. De muy buen estado. Este cuartel midió en su frente a la plaza una extensión de 42 metros y sus alas 26 metros cada una. Este edificio estuvo circunvalado por un foso de 4 metros de ancho y 3 metros, 50 cm de profundidad.

En el ángulo sur-este del recinto hubo un cañón de fierro de 24 montado sobre cureña de marina. Al sur de la plaza hubo un galpón, de 20 metros de largo y 10 metros de ancho con su tabladillo y armarillos para alojar una compañía de la guarnición que no tuvo lugar en el cuartel por su insuficiencia. Este galpón era de postes a la rústica forrados con tablas en igual estado y techado con fierro galvanizado.

Del fuerte Collipulli queda el siguiente testimonio,  del teniente Leandro Navarro (2008), quien participó personalmente en las refriegas entre el ejército nacional y las tropas mapuche,  y sus memorias quedarán resumidas  en  el libro  “Crónica Militar de la Araucanía”, del cual extraemos el siguiente acontecimiento:

“y eran las 10 de la mañana del citado día, cuando desde los cerros que dan vista al frente de Collipulli, se presentaron compactas masas de indios, que se hacen subir a 1.500, entre los que contaban los caciques Quilapan y Montri. Era imponente ver el ir y venir de esas movedizas masas de indios, resonando sus trompetas, que rodeaban las alturas, entre el oscuro follaje de los montes y el amarillo ocre que matizan esos cerros que dan frente a frente donde hoy se ostenta el majestuoso viaducto del Malleco”.

Fuerte Collipulli en 1871

La oficina del comandante de la plaza y la mayoría se empapeló y pintó sus cielos rasos. Se hizo un edificio rodeado de corredores y techo de teja para polvorín. El galpón  que se había hecho para los bueyes, además se arregló para poner una compañía de caballería con sus caballos, habiéndose aumentado después la guarnición  con otra compañía de caballería prolongando el galpón 22 metros más.

Se construyó al norte del cuartel un gran galpón de 70 metros de largo y por 10 metros de ancho, cuya distribución era la que sigue: en la parte que daba hacia el poniente se halla la banda de música, al costado norte estaba el almacén de hospital y dos cuadras ocupadas por la caballería, al sur una para la infantería otra por la artillería y la botica, en el extremo oriental, se instaló el hospital tomando todo el ancho del edificio y 12 metros de largo.

A este edificio se le ha dotado de ventanas con vidrios y dos puertas de entrada hacia el Este resguardadas por un sotechado, en cuyos extremos hubo dos piezas pequeñas, una para oficina de cirujanos y otra para el contador. La sala estaba pintada al óleo y contiene 61 camas con sus correspondientes catres.

Puentes. El que se hizo en Collipulli, sobre el río Malleco, a fin de facilitar las expediciones al interior, fue destruido por la grandes lluvias de marzo de 1871, no pudiéndose llevar a cabo su reconstrucción por la carencia absoluta de madera.

Pasos. En el espacio que mediaba entre Mariluan y Collipulli se interceptó el paso llamado el Toro, con un corte de 45 metros de largo y 3 metros de altura.

Red Telegráfica. Entre los adelantos estratégicos integrados  en la Alta Frontera, se encuentra la construcción de una red telegráfica, desde Angol hasta Curaco, por toda la línea del Malleco. Se aprovechó una considerable cantidad de alambre hallada en Nacimiento y extrayendo la madera para postes de las montañas Rucapillan, en las cercanías de Angol, y Curaco, la que fue labrada por la tropa.

El cableado del Telégrafo se  extendió  desde Curaco hasta Nacimiento, pasando por Angol, con la intención de  extenderla hasta Concepción.

Canal de Regadío. Un trabajo de importancia que se ejecutó, es la construcción de un gran canal de regadío. Las obras se iniciaron  el 18 de Octubre de 1870. Para este trabajo contribuyó con 100 hombres cada uno de los 3 batallones de línea. Dicha labor  partió  desde el río Malleco, entre Chiguaihue y la Torre Cinco de Enero, tomando  sus aguas del río Malleco al pie de la loma en que se halla situada la Torre Cinco de Enero, a 17 kilómetros al oriente de Angol y seguía su curso hacia el suroeste en 2 km, y después hacia el sur.

De 28 a 30 km de largo,  de ancho 2 metros y medio, con un 1 metro 20 centímetros de profundidad. A la vez sirve de valla a las incursiones mapuche en toda extensión trazada.

Estaba destinado a regar una gran superficie de terreno que se calcula en 5.000 hectáreas, las vegas del Malleco y los llanos de Ñipaco, Huequen y Angol que sin su auxilio sería incultivable.

Pero como su vía por la naturaleza del terreno era curvilínea, no sólo para tomar su nivel,  sino para abrazar mayor superficie de regadío, resulta que su longitud no bajaba de 30 km, hasta arrogar sus aguas al río Reihue que desemboca en el Picoiquen, aumentando el caudal de este río facilitando así la navegación en las proximidades de Angol.

Detalle Plano del  Fuerte de Collipulli, 1871

Ilustración 7 Detalle Plano Fuerte de Collipulli

(Fuente: Gana, José Francisco en Memoria de Guerra 1871)

Fortín de Mariluan

Estuvo situado al noreste de Chiguaihue, a una distancia de 3.800 metros aproximadamente,  cercano a la ribera norte del Malleco,  y como los otros fortines, éste estuvo destinado  a vigilar el paso del río, ocupando  una eminencia que llena precisamente su objeto.

El recinto y cuartel estuvieron  exactamente distribuidos como el Fortín Lolenco, es decir, con una capacidad para contener una compañía de infantería.

Los trabajos de cuarteles, tanto en éste como en el Fuerte Chiguaihue, en 1870, se encontraban en vía de ejecución, dependiendo de las estaciones de lluvias  que permitieran  dar fin a las obras.

En el Fortín Mariluan la tropa dispone de galpones para alojar, contaban con  las comodidades necesarias para que la guarnición pudiera abrigarse en ellos durante el invierno. Tanto este fuerte como el que le precede guardan el paso del río que media entre dos puntos y resguardaban las preciosas vegas de Chiguaihue.

El cuartel consistía en un edificio de 16 metros y 75 cm de largo, y 6 metros 50 cm de ancho rodeado de corredores. En los costados oriente y poniente están limitados por fosos, al sur por el escarpe del barranco del río y al norte por una pirca de piedra del cerro que sirve de sostén en un terraplén interior.

Segunda Sección Mariluan

OLYMPUS DIGITAL CAMERA“Se ha refaccionado una gran pirca de piedra, que sostiene el terraplén del recinto por el lado norte”, así refiere José Francisco Vergara, Jefe de Ingenieros (Memorias de Guerra de 1871, en el cuerpo D. p. 76), sobre los trabajos efectuados en el Fortín Mariluan.

Además, un paso que por el lado del Malleco conducía a este fuerte, fue cerrado con un foso. Al camino que conduce a este fuerte desde el puente de Chiguaihue por la gran quebrada, se le dio una  una nueva dirección, facilitando así el tráfico.

Fortín de Chiguaihue

Este fuerte se emplaza un  23  de  diciembre  de  1867  en  altura sobre la ribera del Malleco y a seis kilómetros al este de Lolenco. Son los que se encuentran a mayor distancia uno del otro por lo accidentado del terreno; hay en ambos, muchos bajos que conducen al río sin que sea posible vigilarlos desde dichos fuertes.

Este punto es de importancia, por hallarse situado sobre un camino que conduce al interior  y que, como han descrito los cronistas, era la guarida de personas consideradas como malhechores por la institucionalidad imperante, por lo que requirió una particular atención.

La altura que domina el llano  fue un  punto ventajosísimo para un fortín, carecía del recurso principal, que es el agua, por la gran distancia en que se encuentra el río para las necesidades diarias. Pero en los cerros inmediatos se encontró la suficiente, la que, desviándola, se trajo hasta el punto en la cantidad necesaria para el consumo de la guarnición y población que comenzó a formarse en sus alrededores.

Con este auxilio se ordenó  la construcción del fuerte, consistiendo éste en un recinto bastionado de 100 metros de frente. El cuartel mide 70  metros de largo con capacidad para 140  hombres de guarnición, con las dependencias necesarias de almacenes y piezas para oficiales.

En las inmediaciones del recinto se halla una altura que se consideró necesario utilizar, haciendo construir en ella un pequeño cuartel que sirve a la tropa de artillería y de depósito de municiones. Dos piezas de artillería de grueso calibre colocadas convenientemente dominaron con sus fuegos toda la vega comprendida entre Mariluan y Lolenco.

La posición que ocuparía el Fuerte estuvo defendida también por lo escarpado del cerro en que está situada, uniéndose al recinto principal por medio de un foso que le sirvió de camino cubierto.

Detalle Plano Fuerte de Chiguaihue, 1871

Ilustracion 2 Detalle Plano Fuerte Chiguaihue

(Gana, José Francisco en Memoria de Guerra 1871)

Torre 5 de Enero

Se  erigió la Torre  5 de Enero de madera capaz de contener 25 hombres, para dar cobertura al Fortín Chiguaihue . En su parte inferior forma la cuadra para la tropa y está blindada con planchas de fierro de una línea de espesor; el segundo cuerpo está aspillado para fusilería y contiene una pieza para el comandante del destacamento. En el tercer piso que corresponde a una azotea,  hay un cañón de cuatro metros largo de campaña de bronce rayado y giratorio. A esta torre se le ha dado el nombre de  “Cinco de Enero”  a consecuencia de un encuentro que en dicha fecha tuvieron las tropas chilenas con  los mapuche.

Detalle de la Torre  5 de Enero

Ilustracion 3 Detalle Torre 5 de Enero

(Gana, José Francisco en Memoria de Guerra 1871)

Leer el territorio

Viajar a la memoria histórica del área de Malleco, en la región de la Araucanía, es adentrase en los procesos de la construcción de Chile, es un viaje que nos lleva a los inicios del siglo XX y más atrás.  Mediante el repaso de cómo se dio el poblamiento de Malleco, tanto en la ribera del río Malleco como de la zona cordillerana. Y de cómo el devenir de esta área está ligada irremediablemente a la tierra y al trabajo.  Y en distintas etapas de la historia ha mostrado su sello más desgarrador.

 

Fuerte Cancura

El Comandante Lagos llevó a efecto la fundación del fuerte Cancura un 28 de diciembre de 1867, sobre una altura que domina el río y campos vecinos, entre Chiguaihue y Angol a 12 y 10 kilómetros equidistante de estos lugares, llevando una compañía del 4º un piquete de Caballería y otro de artillería, el día 18 de diciembre. Con instrucciones de levantar el cuartel y cavar fosos que debieran circunvalar el recinto.

Detalle “Plano del Territorio comprendido entre el Renaico i Malleco con demostración de la Línea de la Alta Frontera” IMG_1168.JPG

(Fuente: José Francisco Gana en Memoria de Guerra 1871)

El Fortín Cancura se emplazó a orillas del Malleco por la ribera sur, situado a cinco kilómetros  al Este del Fortín  Huequén, sobre una altura que domina el río y campos vecinos comprendidos entre Lolenco, Huequén y Angol.

Domina toda la planicie de Huequén,  da vista a las lomas de Cancura y bate las riberas del Malleco.

El cuartel midió  25 metros de largo por 7 metros de ancho, todo rodeado de corredores de 2 metros, con capacidad para una compañía de infantería y las piezas necesarias para oficiales (3 piezas y 1 cuadra para la tropa), encerrado en un recinto rectangular de 70 metros por 3 metros de sus lados, sus murallas son de postes labrados unidos por rejas de madera revocada, su techo tejado. Estuvo circunvalado por una fosa de forma trapezoide de 5 metros de ancho por 4 metros de hondura. El Foso se conservó en buen estado y el cuartel se fue deteriorando en la parte exterior que da frente al norte, donde se hizo necesario revestir con madera sus murallas para preservarlas de la acción destructiva de las lluvias.

En algunos lugares del recinto se colocó sobre una plataforma circular un cañón giratorio de fierro de ánima lisa, calibre de veinticuatro.

                              Posible vestigio de una de las Fosas del Fortín Cancura

Ilustracion 1 Vestigios Fosas Fuerte Cancura